Archivo de la categoría: Escuela de padres

Estilos educativos

Imagina la siguiente escena: tu hijo de 5 años está subido a la encimera de la cocina en equilibrio precario. Tú:

  • a) Le coges en volandas, le llevas a su cuarto, le riñes explicándole lo poco que ha faltado para que se rompa un brazo y le castigas sin tele una semana.
  • b) Le vigilas pero dejas que trepe, ves cómo saca el chocolate y se come media tableta, y cuando baja le sonries pero no le dices nada, los niños necesitan explorar y ganar autonomía progresivamente.
  • c) Le dejas y te vas a ver la tele, si ha subido solo que baje solo.
  • d) Te vas a buscar el colchón de tu cama, lo pones debajo, entonces le llamas para que baje pero sin gritarle, no sea que se traumatice.
  • e) Te acercas para no asustarle, no sea que se caiga, pero luego le ayudas a bajar y le explicas que no es seguro subirse a la encimera, y que no es hora de picar nada, y como tiene tanta prisa para cenar puede ayudarte a prepararla.

Estos cinco ejemplos de actuación se corresponden con los cinco estilos educativos que suelen emplear los padres al relacionarse con sus hijos y resolver los conflictos que se generan entre ellos, midiéndose principalmente el nivel de afecto y aceptación, el establecimiento de normas y límites, y la comunicación.

Evidentemente, dependiendo de la situación y de la edad de nuestros hijos, es posible que actuemos de una u otra manera, o que actuemos en caliente y luego en frío nos arrepintamos de lo que hemos dicho o hecho, pero en general solemos educar a nuestros hijos de forma predominante según alguno de estos estilos, que describiré brevemente (el resultado del test lo hallaréis al final).

El estilo indiferente es aquel en que los padres se relacionan con sus hijos de forma pasiva y desinteresada. Falta afecto y apoyo, pero también normas y límites. Hay poca comunicación. Es el estilo que registra los peores resultados, ya que los niños generalmente presentan impulsividad, inmadurez, problemas emocionales y de conducta, y pueden caer fácilmente en la delincuencia.

El estilo autoritario es aquel en que los padres muestran un nivel de exigencia y control muy elevado. Hay poco afecto y comprensión, todo va en función del cumplimiento de las normas. La comunicación es unilateral: los padres ordenan y los hijos obedecen. Este estilo genera hijos dependientes, tímidos, sumisos, con poca iniciativa y falta de autoestima.

El estilo permisivo es aquel en que los padres evitan llevar la contraria a los hijos, por evitar los conflictos o por miedo al rechazo o a perder el amor de los hijos. El nivel de afecto y apoyo es alto, pero faltan normas y límites. La comunicación puede ser alta, pero centrada en las necesidades de los hijos. Este estilo genera hijos egocéntricos, inmaduros, con baja tolerancia a la frustración y con poco control de los impulsos.

El estilo sobreprotector es aquel en que los padres quieren evitar todo mal a los hijos, de forma que el control es elevado, pero también se les intenta dar todo hecho. El nivel de afecto y apoyo es alto, y las normas y límites se ponen en función de los riesgos que se quieren evitar. La comunicación puede ser alta, pero sesgada en función de los miedos de los padres. Este estilo genera hijos inseguros, ansiosos, dependientes, con dificultades para esforzarse en conseguir las cosas y baja autoestima. En ocasiones hallamos los estilos permisivo y sobreprotector fundidos en uno solo.

El estilo democrático es aquel en que los padres intentan fomentar la autonomía del hijo educándole en la responsabilidad. Hay afecto y apoyo, así como una aceptación incondicional de las particularidades del hijo. Hay normas y límites que permiten pasar del control externo (normas) al interno (interiorización de los valores). La comunicación es muy buena y bidireccional. Es el estilo que ofrece mejores resultados, con hijos equilibrados, responsables, tolerantes, con alta autoestima y una buena capacidad para relacionarse.

Por cierto,  el resultado del test es a) autoritario, b) permisivo, c) indiferente, d) sobreprotector y e) democrático. ¿Os ha salido el que esperábais? ¿Os sentís identificados?